Peugeot 301 AT a prueba: Entre dos tierras
Peugeot 301 AT a prueba: Entre dos tierras

Es un sedán chico, pero bien crecido para su segmento, se produce en Europa pero es low cost, ¿cuál es el resultado? Lo descubrimos en esta prueba.
Si bien existe hace ya varios años, el Peugeot 301 se lanzó en el país recién en abril de 2017, y lo hizo con la última actualización de diseño y contenidos del modelo.

Producido en Vigo, España, vive en la dualidad, ya que está apuntado a mercados emergentes, pero además pertenece al segmento B aunque sus medidas son generosas para el segmento. En esta prueba analizamos como se lleva esta peculiar combinación entre manufactura made in Europa y concepción low cost; y entre chico y grande.

Mecánica y seguridad

Además de ser el mellizo del Citroën C-Elysée, el Peugeot 301 comparte entrañas con el 208. Esto incluye esquemas de suspensión convencionales, McPherson adelante y de brazos arrastrados con barra de torsión atrás.

El empuje llega de dos motores conocidos, ambos 1.6L, el naftero de 115CV y el HDi de 92 caballos, y las transmisiones son manual de 5º o automática de 6 relaciones.

Incluye ESP de serie en toda la gama.

Respecto de la seguridad, toda la gama del Peugeot 301 te ofrece 4 airbags, los 2 frontales y los laterales y anclajes ISOFIX, además de cinturones de seguridad inerciales de 3 puntos y apoya cabezas en las 5 plazas. En el aspecto activo tiene discos de freno solo adelante, pero incluye ESP de serie en toda la gama.

Interior

El coctel entre procedencia y destino se aprecia en el interior donde no hay plásticos engomados como en el 208 europeo, pero sí vas a notar una alta sensación de solidez.

Además, casi no hay encastres y eso siempre mejora mucho la sensación de calidad.

Al tratarse de la versión más equipada tenemos algunos elementos especiales que levantan el status de la cabina como la inmensa moldura en negro piano, acentos metalizados, y tapizados en tela-cuero aunque el segundo lo vas a notar muy “ecológico”.

Vas a notar una alta sensación de solidez.

Otras cosas donde vas a notar que nació como low cost son, por ejemplo, la ausencia de regulación en profundidad de la dirección, y los comandos de las ventanillas colocados en el torpedo central, que no incluyen sistema one touch.

Respecto del espacio el interior, el 301 tiene mucho para ofrecerte especialmente en las plazas traseras donde una persona de 1:75ms entre muy cómoda atrás de un conductor de la misma altura.

En el rubro practicidad faltan portaobjetos: los buches de las puertas son bastante grandes, está el hueco para el cenicero y el apoyabrazos central que también tiene un espacio adentro.

¿Cuál es el problema? Que si sacás algo de un bolsillo o querés apoyar algo no tenés donde hacerlo.

La contracara es el inmenso baúl que ofrece 506 litros de capacidad.

Equipamiento y Multimedia

Respecto de la dotación de confort del 301, la versión acá probada, Allure Plus, incluye todo lo necesario y algo más, dejando de lado excentricidades.

Un ejemplo lo tenés en el climatizador, que en realidad es un equipo manual (con aire acondicionado obviamente) pero con botones y display en lugar de perillas.

Cuenta con Mirror Link que te permite usar Android Auto o Apple Car
Entre las cosas interesantes que te ofrece este Peugeot 301 está el equipo multimedia mediante una pantalla de buen tamaño –colocada un poco abajo- que no es multitáctil pero comanda un sistema bastante rápido.

Además, incluye algunas teclas físicas como la de menú o la de volumen por perilla, que siempre son muy cómodas, y cuenta con Mirror Link que te permite usar Android Auto o Apple Car.

Completan la cámara de retroceso que es respaldada por sensores de estacionamiento traseros.

Comportamiento dinámico

Ya te dijimos, el Peugeot 301 no es un modelo mecánicamente innovador, sin embargo, esta es la primera prueba que hacemos con la combinación entre el 1.6L 16V de 115 CV y la caja automática de 6º.

Cuando arrancás despacito vas a notar que resbala un poco el convertidor de par y que tarda en pasar de 1º a 2º haciendo un zumbido muy parecido al de un 2CV, pero a medida que vas tomando velocidad sigue pasando los cambios casi sin tirones.

Si querés acelerar con más ganas, al tener un bajo torque -150 Nm- la caja rebaja, lleva el tacómetro a 4.000 vueltas y el 301 se pone un poco ruidoso.

El resto del tiempo, si tratás al acelerador con cariño responde con una marcha fluida y calma.

Si bien el Peugeot 301 no se siente un auto deportivo, ni muy picante, tiene una buena dinámica y esto se debe al buen aprovechamiento de los seis cambios con los primeros de relación corta y una 6º que le hace un descuento de 700 revoluciones del tacómetro.

A 120 km/h reales (123 km/h de velocímetro) el 1,6L gira a 3000 rpm, la rumorosidad en la cabina es baja y el consumo es de 7L/100km.

En ciudad la sed puede rondar los 10,5 L/100km, que me parece más que correcto para un auto de este tamaño, potencia y caja automática.

En cuanto al calibrado de chasis, Peugeot trabajó muy bien el compromiso entre dinámica y confort, sin ser rápida la dirección apunta bien, las suspensiones absorben irregularidades con gracia y también contienen el rolido.

Conclusiones

El Peugeot 301 es un auto que vive entre dos tierras: es un sedán chico pero de dimensiones exteriores generosas, es low cost, pero de producción europea.

Para bien o para mal, este cruce de mundos lo podés encontrar en muchos ejemplos como el gran espacio interior y baúl, la ausencia de plásticos suaves al tacto, la buena sensación de calidad y solidez, o un equipamiento completo pero con ausencia de regulación en profundidad de volante o los controles de las ventanillas en el torpedo central y sin One Touch.

En cuanto a mecánica tenemos el mismo tipo de balance, un 1.6L 16V sin “lujos” como inyección directa o turbo, y una caja automática de actual generación y 6º cambios. El balance se prolonga al comportamiento dinámico que atiende tanto a la estabilidad como al confort de marcha.


Fuente: Hernando Calaza para autocosmos.com.ar




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